Pastor evangélico fugitivo: estafa de 3 millones de reales a los creyentes

El pastor evangélico Péricles Cardoso de Melo, objeto de una investigación por malversación de fondos tras haber realizado una estafa estimada en alrededor de R$ 3 millones contra los fieles de una iglesia en João Pessoa, está prófugo de la justicia. La orden de detención fue dictada por el juez Isaac Torres Trigueiro de Brito el viernes (22).

Durante la investigación realizada por la Policía Civil se identificaron más de 30 víctimas de estafas financieras. Además, la congregación religiosa a la que pertenecía el pastor también resultó perjudicada, sufriendo un robo estimado en R$ 17.000.

Según la delegada Andréa Melo, que dirige la investigación, el sospechoso actuó de varias maneras, aprovechándose de su posición de pastor y de la confianza depositada por los fieles. La estafa consistía en prestar dinero en efectivo, utilizar tarjetas de crédito con contraseñas proporcionadas por las víctimas, cheques y pagarés. Hay informes de financiación de vehículos a nombre de creyentes cuyas cuotas no fueron pagadas.

El delegado destacó que la posición de liderazgo religioso del pastor fue fundamental para ganarse la confianza de las víctimas. “Le pidió dinero prestado a uno para pagar las cuentas de otros creyentes. Era una persona muy apreciada en la iglesia por sus 'obras sociales', como donaciones de canastas básicas, pago de luz, tarjetas de crédito, entre otras acciones caritativas, que le valieron la confianza de la gente”, explicó.
Sin embargo, esta “ayuda” del pastor acabó generando situaciones en las que solicitaba favores económicos a los fieles, con el objetivo de obtener ventajas económicas. “Nadie podía decirle que no porque era muy respetado en la comunidad. Se acercaba a la gente con lágrimas en los ojos, afirmando que necesitaba dinero urgentemente, a menudo para pagar las cuotas de los bienes adquiridos por la iglesia”, añade Andréa Melo.
La investigación reveló que el pastor había mantenido esta práctica durante varios años. Sin embargo, a principios de 2023, ya no pudo cumplir algunos compromisos financieros asumidos en nombre de las víctimas, lo que desencadenó una serie de problemas financieros, incluidos intereses de tarjetas de crédito y préstamos.
La delegada Andréa Melo pidió al tribunal que se rompiera el secreto bancario de Péricles Cardoso, pero hasta el momento la petición no ha sido concedida. El líder religioso es considerado prófugo y está sujeto a arresto. La congregación religiosa afectada por las estafas también coopera con las investigaciones.