Nuevos embargos de EEUU a Irán son un 'acto de guerra'

Una analista política del Centro de Acción Internacional ha criticado las recientes sanciones impuestas por EE. UU. contra Irán por su programa nuclear y califica la medida de un verdadero “acto de guerra”.

"Todas las sanciones son una violación de la soberanía de Irán y realmente un acto de guerra, por lo que todas deben ser levantadas", subrayó la codirectora del Centro de Acción Internacional, Sara Flounders, en una entrevista concedida el viernes al canal iraní de noticias en inglés, PressTV.

De acuerdo con la analista, EE. UU. no solo dicta dichas sanciones contra Irán, sino que presiona con multas a cualquier país que lleve a cabo transacciones financieras con Teherán. Los embargos, según Flounders, constituyen una amenaza para el mundo entero.

Asimismo, sostuvo que las sanciones de Estados Unidos contra Irán fueron impuestas antes de que se desarrolle el programa nuclear pacífico del país persa.


"[Las sanciones] vinieron cuando Irán rompió el poderío de EE. UU. en la región y comenzó su propio desarrollo independiente. Vinieron con la Revolución iraní, el origen de las sanciones contra Irán; ha habido rondas de sanciones desde entonces y todas ellas deben ser levantadas", recalcó.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó el jueves a 19 personas y empresas iraníes y extranjeras por "proporcionar apoyo" al programa de energía nuclear iraní, violando así el acuerdo nuclear alcanzado el pasado 24 de noviembre en Ginebra, Suiza, entre Irán y el G 5+1 (EE. UU., Francia, Reino Unido, Rusia y China, más Alemania).

Según el contenido del acuerdo de Ginebra, a cambio de que Irán limite ciertos aspectos de sus actividades nucleares pacíficas, los seis países se comprometen a levantar algunas de las sanciones existentes contra la República Islámica e impedir la aprobación de nuevos embargos contra el país dentro de un plazo de seis meses.

Irán ha criticado la medida de Washington de imponerle nuevas sanciones, y ha advertido que el Gobierno de EE. UU. debe asumir la responsabilidad y las consecuencias de tales decisiones.