Obama pide a Congreso no imponer más sanciones contra Irán

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió el jueves al Congreso de su país no imponer nuevas sanciones a Irán y darle una nueva oportunidad para que demuestre, a juicio del mandatario norteamericano, su seriedad en los diálogos nucleares entre el país persa y el Grupo 5+1.
Si queremos arreglar el caso nuclear iraní diplomáticamente, ya no hay necesidad de agregar nuevas sanciones contra Irán, anunció el jueves Obama durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca.

A cambio del compromiso de los iraníes de "dejar de avanzar en su programa", prosiguió Obama, “atenuaríamos muy ligeramente el margen de las sanciones que habíamos puesto en marcha".

El inquilino de la Casa Blanca hizo estas declaraciones mientras el país persa siempre ha expresado su disposición para despejar las preocupaciones existentes en torno a su programa de energía nuclear pacífico. Asimismo, la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) ha realizado numerosas inspecciones en las instalaciones nucleares de Irán, pero nunca ha encontrado evidencia alguna que confirmen las alegaciones de EE.UU., el régimen de Israel y algunos de sus aliados occidentales de que las actividades nucleares iraníes podrían tener una dimensión bélica.

Si bien el mandatario estadounidense aseveró que todas las opciones contra Irán siguen en la mesa, advirtió al mismo tiempo de que cualquier alternativa militar contra la nación persa “sigue siendo compleja y difícil, sigue teniendo consecuencias imprevisibles”.

Por otra parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, advirtió el miércoles al Congreso de que nuevas sanciones contra Irán podría ser considerado un acto de “mala fe” y “destruir la posibilidad” de lograr un acuerdo.

El pasado 9 de noviembre, el canciller iraní, Mohamad Yavad Zarif, en su entrevista con la BBC, informó de que las medidas punitivas occidentales impuestas a Irán, alentaron a que el país persa aumente la producción de las centrifugadoras de menos de 160 en 2005 a unas 19 mil en 2013.

Durante la última ronda de diálogos entre Irán y el Sexteto (EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania), celebradas el pasado 7 de noviembre en Ginebra, Suiza, la parte occidental se vio en problemas para ponerse de acuerdo con Irán por las declaraciones del canciller francés, Laurent Fabius, que pedía tener en cuenta “las preocupaciones de seguridad del régimen israelí”.

No obstante, ambos lados reconocieron significativos progresos sobre el caso nuclear persa y decidieron continuar sus diálogos el 20 de noviembre en Ginebra.