Imputan a dos jesuitas por encubrir a un sacerdote español que abusó de más de 80 menores

La Fiscalía Departamental de Cochabamba, en el centro de Bolivia, imputó a dos antiguos superiores de la Compañía de Jesús por encubrir durante décadas al jesuita español Alfonso Pedrajas, ya fallecido, y que admitió en su diario personal haber abusado sexualmente de niños bolivianos.
En su documento de imputación, al que tuvo acceso el periódico El País, la Fiscalía pide medidas cautelares para los jesuitas españoles Marcos Recolons y Ramón Alaix, de 81 y 83 años, por "peligro de fuga", "peligro efectivo para las víctimas" y por posible "obstaculización "judicial".
Pedrajas, que murió en 2009 en el país sudamericano al que llegó en 1961 junto a otros voluntarios jesuitas, confesó en un diario que abusó de al menos 85 menores, entre 1972 y principios del 2000, con el amparo de siete altos cargos. 
En su cuadernos, Pedrajas, conocido como 'Padre Pica', mencionó a Recolons y Alaix y explicó que le ayudaron a eludir las denuncias de las víctimas. Este escándalo fue destapado también por el periódico español.
La prueba definitiva sobre los abusos cometidos por el cura las aportó su sobrino, Fernando Pedrajas, que definió a su familiar como un "depredador sexual".
El sobrino reveló que al morir su tío todas sus pertenencias fueron enviadas a España. Entre ellas, una computadora que contenía el diario íntimo del sacerdote, bajo el título 'Historia', que comenzó a escribir en 1960.
En él, el 'Padre Pica' detalló que cometió los abusos gracias a que autoridades eclesiásticas lo encubrieron a pesar de haber recibido denuncias por parte de algunas de sus víctimas.
"Hice daño a mucha gente (¿a 85?), a demasiados", aseguró el sacerdote en sus escritos. También reconoció ser "un degenerado (¿o un enfermo atrapado?)".